domingo, diciembre 07, 2003

Hot Cakes edición especial. Pensé que algo de apariencia tan inofensiva no me haría cosa alguna. Ya había probado lo que un amigo llamaba "pastelito especial", pero había olvidado la magnitud del efecto. Ahora recordé: una especie de mini-infierno en el que todos parecen perros estúpidos. Risas, cachondeo libre, imbecilidad de esa que uno defiende sólo cuando es partícipe.

Zinovief me había dicho que no, que mejor no me los comiera si estaba de malas. Pero él comió un poco también, y cuando comenzó a hacerle efecto me pasó la mitad que no se había acabado. Cabrón. Luego se burló de mí recordándome una foto de Lou Reed que aparece en un libro de imágenes del mundo del rock: vista al frente, pupilas muy abiertas, ojos también, silencio total.

El vaso de tequila que había estado tomando antes, se quedó intacto en la mesa. Zinovief dice que necesito una droga un poco más social que no sea ni el alcohol, ni la coca.