jueves, julio 14, 2005

La cara de una caricatura de Yoshimoto Nara, pero como si hubiera aparecido en una fotografía punteada del periódico. Un estallido sobre su cuello la proyectaba en el espacio. Lenta hasta el hartazgo, comencé a cerrar de nuevo los ojos cuando de repente dió contra la alfombra. Rodó sobre ella hasta detenerse frente a mí. Era su cara, por supuesto; estúpida obsesión. Por fin abrió la boca: habla claramente -dijo. No se entiende nada.